Inicio COLUMNA Opinión. La debacle de Morena en el Congreso… y la sumisión

Opinión. La debacle de Morena en el Congreso… y la sumisión

por Agencia Zona Roja

Ismael García M./Zona Roja.

Oaxaca de Juárez, Oax., 14 de junio de 2021.- Sin bien en las 10 diputaciones federales Oaxaca entregó buenas cuentas –cual fue la instrucción presidencial–, al arrasar Morena en los todos los distritos, en uno de ellos en coalición con el PVEM, en el Congreso del Estado no hay resultados alegres.

El efecto Andrés Manuel López Obrador-Morena ha comenzado a descender y de tener 26 diputados en la actual 64 Legislatura, ahora tendrá 24.

Pareciera que esa diferencia de dos escaños no sería nada, pues por sí solo podría mantener la mayoría en la 65 Legislatura.

Pero cuando se mira de otro modo, que de 24 curules de mayoría relativa ganadas hace tres años, ahora obtuvo 19, se comienza a ver la diferencia.

Y sobre todo si se toma en cuenta también el crecimiento del PRI, PAN y PRD, hasta del PT con quien ahora los morenistas no fueron en coalición.

Y si se trata de las plurinominales, también a Morena le fue mal, pues le tocaron cuatro; al PRI cinco, al PT tres y uno al PVEM, PAN, PUP, PRD y Nueva Alianza, respectivamente.

Sí, le creció la oposición a los morenistas y entró hasta el Partido Unidad Popular, creado hace más de dos décadas como satélite del PRI.

LAS PÉRDIDAS

Muchos de los actuales legisladores morenistas que buscaban una curul ni siquiera pidieron licencia y mucho menos dejaron a sus suplentes; de hecho, nadie lo hizo, pues todos, con excepción de la Diputación Permanente, aprovecharon el receso legislativo para irse a campaña política, con honrosas excepciones.

Pero ello no se reflejó en resultados positivos, como fue el caso de la presidenta de la Jucopo por escasas semanas, Delfina Guzmán Díaz, quien con mucha anticipación inició campaña pero que perdió la elección frente al PRI, pese a que la zona era bastión de la izquierda.

O de Elisa Zepeda Lagunas, que también con suficiente antelación inició recorridos por la región Cañada, pero perdió el distrito de Teotitlán también frente a una priista, ni más ni menos que la hija de Elpidio Concha Arellano.

Otros más se aventuraron por seguir en el cargo, como quienes buscaron ahora una presidencia municipal para seguir disfrutando las mieles del poder, como es el caso de Arcelia López Domínquez, por Morena, en Tlaxiaco; Gloria Sánchez López en Juchitán e Hilda López Luis en Juchitán, estas por distintos partidos, ajenos al que los cobijó.

PRIMOR, LATENTE

El PRI está latente y tendrá cuando menos ocho legisladores propios, cuando en la 64 Legislatura son seis.

Pero, de manera inédita, en el Congreso local actual, actúa como si tuviera abrumadora mayoría, pues Alejandro Avilés se encarga de pasar a todos por el rasero del dinero.

Es del conocimiento público la forma en que se han comportado los legisladores de Morena, desde el inicio de la actual Legislatura, al aprobar, por ejemplo, las iniciativas y presupuestos del gobernador Alejandro Murat sin ninguna réplica; o de cerrar los ojos en las cuentas públicas.

De los corrillos también, las cantidades con la que se conforman los morenistas que se olvidaron del “No robar, no mentir y no traicionar al pueblo”, pues muchos de ellos sólo actúan de acuerdo con sus intereses particulares y hasta por cantidades irrisorias de cinco mil pesos por firma de dictamen –sin leerlo– más una fiesta privada que incluye alcohol y viandas.

Morena no se ha distinguido por ser una oposición real en el Congreso del Estado, y cuando lo ha intentado, de inmediato ha sido avasallado por el titular del Poder Ejecutivo, sea con dinero o con argucias legaloides, como fue el caso de la designación reciente de magistrados.

¿HABRÁ CAMBIOS?

En definitiva ni teniendo mayoría calificada ni nada, los morenistas seguirán impulsando cambios para ser un real contrapeso al Ejecutivo.

Por el contrario, las divisiones continuarán –como sucede actualmente que cuando menos 10 son leales al gobernador, entre ellos Ericel Gómez Nucamendi–, y ahora con mucho más énfasis.

El grupo cada vez más reducido de Salomón Jara, seguirá peleando espacios ahora con el de los oficialistas y el de Flavio Sosa Villavicencio, que cada día gana más espacios.

Y todo ello ha sido aprovechado por el PRI-gobierno para desaparecer ese contrapeso de poder. Los morenistas no han aprendido la lección y mucho menos están (ni estarán) a la altura de los dogmas e intereses de Andrés Manuel López Obrador.

La actual y la próxima Legislatura seguirá fiel a los ordenamientos del Ejecutivo estatal, aprobando iniciativas con guiños y olor a dinero, o en su defecto dejando pasar sin chistar. Por lo pronto, Alejandro Murat terminará su sexenio con un terso Poder Legislativo.

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