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Nancy Ortiz, la “superdelegada” que no coordina a nadie y quiere ser diputada

por Agencia Zona Roja

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Nancy Ortiz, la “superdelegada” que no coordina a nadie y quiere ser diputada

Ismael García M./Zona Roja.

Oaxaca de Juárez, Oax., 16 de marzo de 2020.- Asegura ser morenista de hueso colorado, pero actúa como priista. Como en los viejos tiempos del tricolor, utiliza los programas sociales para recorrer las comunidades, tomarse la foto, difundirla y alardear de los beneficios de la Cuarta Transformación.

¿Nancy Ortiz Cabrera quiere ser candidata a diputada federal o local? La respuesta es sí y lo ha hecho saber a su cercano equipo de trabajo, que tiene la instrucción de mostrar a una mujer trabajadora, que recorre permanentemente las regiones de Oaxaca, que es atenta y que está trabajando por Oaxaca; es decir, maquillaje.

Sin embargo, está sola. Sin grupo político fuerte, Nancy Ortiz cavó su propia tumba al desligarse del equipo del senador Salomón Jara Cruz y de Flavio Sosa Villavivencio, uno de los más fuertes al interior del Partido Morena y que está tomando las decisiones torales en distintos ámbitos políticos y administrativos.

Ortiz Cabrera, con estudios máximos de una carrera comercial como secretaria ejecutiva, es originaria de San Juan Bautista Cuicatlán y era una modesta trabajadora al servicio del gobierno que encabezó Gabino Cué Monteagudo.

En 2015 se separó del cargo para, con el apoyo de Salomón Jara y Flavio Sosa, ser candidata a la diputación local por Morena, en el distrito 02, con cabecera en Teotitlán de Flores Magón.

Tras su derrota, le fue encargada la dirigencia del partido hasta finales de 2018; en ese lapso, nunca logró aglutinar a todas las corrientes políticas y por el contrario, se distanció del principal; no hay registros de sus logros como presidenta del partido.

Se comenzó a marear con el poder y se deshizo de prácticamente todos los grupos fuertes en Morena e incluso comenzó a afectar intereses internos, a su propia conveniencia y creyendo que así forjaría un mejor futuro político.

A mitad de ese año, ya había sido designada por López Obrador como virtual coordinador federal de los programas sociales en Oaxaca, tras el triunfo electoral del hoy mandatario mexicano.

El 1 de diciembre de 2018 tomó el cargo como coordinadora de los programas Bienestar del gobierno federal y responsable de todo el aparato gubernamental de la Federación. Más oportunidades para su lucimiento personal.

TRANSFORMACIÓN GRIS

Pero a ella no le interesa el apotegma lopezobradorista de “no mentir, no robar, no traicionar al pueblo”.

Está en proceso de investigación en el interior del Partido Morena de Oaxaca la adquisición de un predio con construcción, en la avenida Símbolos Patrios, al sur de la capital oaxaqueña para oficinas del partido.

En su gestión como presidenta, lo adquirió en aproximadamente siete millones de pesos. Sin embargo, de acuerdo con fuentes consultadas que hicieron un avalúo, no cuesta más de cuatro millones de pesos.

Hasta hace unas semanas, el partido aún rentaba oficinas en el fraccionamiento La Noria de la capital.

La transparencia tampoco es lo de ella. En marzo del año pasado, el diario “El Universal” publicó que la principal responsable del gobierno federal en Oaxaca “ocultó sus datos patrimoniales a su nombre, como bienes inmuebles, vehículos, bienes muebles e inversiones, pese a que manifestó estar de acuerdo en hacerlos públicos.

“De acuerdo con una consulta a la Declaración Patrimonial que presentó a la Secretaría de la Función Pública (SFP), la funcionaria adscrita a la Secretaría del Bienestar (antes Secretaría de Desarrollo Social) informó que sus ingresos mensuales netos ascienden a 87 mil 155 pesos, como remuneración por su cargo público. La declaración la presentó el 29 de enero de este año y como experiencia profesional, describe que cuenta con una carrera comercial de Secretaria Ejecutiva en español, curso tomado en la ciudad de México, del que recibió una constancia de estudios.

“En el documento precisa que sus datos curriculares consisten en la gerencia del restaurante ‘La Cuicateca’ en Cuicatlán, Oaxaca; coordinadora de Módulos de Desarrollo en la región Cañada del Gobierno del Estado durante el sexenio de Gabino Cué, y presidenta estatal del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

“Nancy Ortiz no reportó tener ninguna deuda puesto, cargo, comisión, actividades o poderes que actualmente tenga el declarante, cónyuge, concubina o concubinario y/o dependientes económicos en asociaciones, sociedades, consejos, actividades filantrópicas y/o consultoría”.

CONTINUOS RECLAMOS

Los reclamos han sido constantes durante su gestión de un año y casi cuatro meses.

Primero fueron unos 500 “Servidores de la nación” que la acusaron de prometerles un pago mensual de siete mil 200 pesos y después sólo les dio tres mil 200; los afectados tuvieron que hacer la denuncia pública para que les liquidaran.

Después se dio a conocer la denuncia e investigación en contra de ella –y de al menos 13 delegados más del país– por malversación de fondos federales; el caso fue archivado por la Cuarta Transformación.

MÁS QUEJAS

Por lo menos en tres ocasiones –por no decir que cada vez que viene Andrés Manuel López Obrador a Oaxaca– es acusada de incumplir compromisos oficiales. Como ocurrió con los pobladores de Ayutla Mixe, a los que el Presidente le encargó a la delegada federal resolver el problema de falta de agua por conflictos con Tamazulápam Mixe.

A los de Tilzapote, en octubre de 2019, que tuvieron que retenerla por varias horas a bordo de su vehículo en la carretera federal 200, al no cumplir su palabra de intervenir para impedir el despojo de tierras a esa comunidad costeña.

A los pobladores de la Valles Centrales-Sierra Norte, concretamente de Albarradas, quienes la acusaron delante de López Obrador que los apoyos federales no le llega.

Pero los señalamientos no le hacen mella. Hace mucho que dejó la austeridad; hace mucho que dejó de usar ropa sencilla y todas sus prendas, de corte étnico, son valuadas en miles de pesos cada una, adquiridas de diseñador.

Tiene chofer y camioneta de lujo a la puerta; se promueve constantemente en las giras de trabajo, al estilo priista, para decir que ella gestionó ante López Obrador los programas sociales.

“En la Delegación de @BienestarMxOax, sostuve una reunión de trabajo con autoridades municipales de la mixteca, al lado del Subdelegado Regional de Bienestar Jonathan Reyes, verificamos que los apoyos de los programas lleguen sin problemas a los beneficiarios de la región”, posteó apenas el pasado viernes.

“Llegamos a la Sierra Sur a convivir con nuestros paisanos de San Antonio de Padua, en compañía de las familias de esta comunidad entregamos obras terminadas a la ‘Escuela Primaria General Ignacio Zaragoza del lugar; recursos que provienen del programa #LaEscuelaEsNuestra´”, escribió el 8 de marzo; todas las fotos, bien cuidadas, sonriente, con gente, saludando…

Sin embargo, la realidad es otra. Pese a que debe coordinar a todos los delegados de dependencias federales, su única preocupación es la representación de la Secretaría de Bienestar, porque representan programas sociales, oportunidad para acercarse a la gente.

Y el manejo de su imagen lo encargó a un priista de cepa, Miguel Quintana, ex edil de Santa Cruz Amilpas, ligado a Ulises Ruiz Ortiz, Jorge Franco Vargas y José Manuel Vera Salinas, que combatieron a la APPO en 2006, a través de las llamadas “caravanas de la muerte”, según consta en cientos de publicaciones periodísticas de es año y posteriores.

Varios delegados confiesan que hace muchos meses no tienen una reunión con Nancy Ortiz; no saben las directrices; no conocen a pie juntillas los lineamientos de López Obrador para Oaxaca; cada quien hace lo que quiere, como el de la SCT, José Luis Chida Pardo, y el de la antigua Liconsa hoy Segalmex, Jorge Bustamante, que prefieren obedecer y ceñirse al priista Alejandro Murat.

¿Su relación con el gobernador de Oaxaca y con los demás funcionarios del gabinete? Distante; ella cree y quiere que le rindan pleitesía, que la busquen, porque se considera todo poderosa.

No hay coordinación; nadie sabe cómo quedará en su cargo, como delegado, como representante, como segundo al mando; Nancy Ortiz se desentiende de todos los demás. Pero eso sí, quiere ser diputada. Pero está distanciada de los principales grupos del Partido Morena, y por ahora no es bien vista ni está considerada en los planes político-electorales.

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