Inicio COLUMNA Frente a líos en Morena, ¿resucitará el PRI de Oaxaca?

Frente a líos en Morena, ¿resucitará el PRI de Oaxaca?

por Agencia Zona Roja

Ismael García M./Zona Roja.

Oaxaca de Juárez, Oax., 5 de diciembre de 2021.- Los conflictos y las diferencias entre el Consejo Nacional, el delegado especial de Morena, Óscar Cantón Zetina, y la dirigencia estatal que aún encabeza Sesul Bolaños, sólo han acrecentado las pugnas entre los aspirantes.

El órgano nacional había definido primero sólo cuatro finalistas para la contienda interna para elegir al o la candidata a la gubernatura; Susana Harp, Salomón Jara, Irma Juan Carlos y Armando Contreras Castillo.

Pero reclamos airados de los demás suspirantes hicieron que el delegado, tabasqueño de pésimos antecedentes políticos y empresariales, reculara y abriera más opciones; remató Sesul Bolaños, quien declaró que en Oaxaca, Morena no iría con el PVEM en la contienda.

De nuevo, el delegado tuvo que salir al paso y convocar a una conferencia con los representantes del Verde y del PT, además de confirmar que habrá oportunidad para otros aspirantes.

Entre ellos los externos, como el priista-verdecologista Raúl Bolaños Cacho, que de nuevo hará el ridículo, pues sólo saldrá exhibido de esta contienda; analiza, por cierto, retirarse de esta competencia y seguir en el Senado; o Benjamín Robles, que sólo busca con su incursión, negociar espacios, otra vez para su familia.

A RÍO REVUELTO

Todos esos yerros, y otros más, han sido aprovechados por el PRI –aletargado a propósito por su jefe político– y entre el lunes y el martes pasado, tres aspirantes renunciaron a sus cargos en el Gobierno del Estado, para prepararse para la contienda.

Uno más, que aún no se sabe si sigue siendo priista, pues fue candidato de oposición para senador, decidió dimitir el miércoles. Dos mujeres, legisladoras federales, también aseguran alistarse para buscar la candidatura, aunque en el caso de ellas no es necesario que dejen su representación popular por el momento.

Y fue el viernes 3 de este mes en que la dirigencia del PRI finalmente decidió dar la cara, con declaraciones tibias, a medias.

Y con una notable diferencia también entre el dirigente formal, Eviel Pérez Magaña, y el dirigente de facto, el delegado nacional Alejandro Guevara, que vez tras vez insistió en hacer evidente su “liderazgo” único, por encima de Eviel.

En el encuentro estuvieron Mariana Nassar Piñeyro, Eufrosina Cruz Mendoza –que todo mundo creía que aún era panista–, Francisco Ángel Villarreal y Germán Espinosa Santibáñez.

Faltó, “por cuestiones de salud”, Heliodoro Díaz Escárraga, quien fue el primero que se apresuró a anunciar su renuncia a la Secretaría de Seguridad Pública, pero que al parecer no tenía el visto bueno de sus jefes políticos.

Y Héctor Pablo Ramírez, que dos días antes había lanzado, en sus redes sociales, un discurso incendiario, contraviniendo a la pasividad del gobernador Alejandro Murat ante la contienda y dando a entender que éste ya habría claudicado en lo político.

Si no fuera farsa y el PRI decidiera por experiencia, arraigo, trabajo político y administrativo, habría el candidato de unidad: Francisco Ángel Villarreal.

Porque ni Germán Espinosa Santibáñez ni Heliodoro Díaz ni Héctor Pablo Ramírez –que por cierto ya ha buscado acercamientos con políticos del PAN y del PRD–tienen la estatura para tomar la candidatura a gobernador.

EL ARREPENTIDO

Precisamente uno que no tienen ninguna oportunidad de ser electo por el PRI como su candidato es Héctor Pablo Ramírez Puga, porque conocen perfectamente sus desviaciones políticas. No le cumplieron su capricho para que fuera candidato priista a senador hace tres años y se fue al PRD para ser apoyado en coalición con el PAN y Movimiento Ciudadano.

Este último es el único partido que le quedaría como opción, pues el PRD se sigue reservando para Salomón Jara (quien por cierto en los más recientes sondeos internos de Morena aparece en segundo lugar).

Mientras que el PAN sigue reservando su juego y aún analiza si se aliaría con el PAN, pero pondría como condición que la candidata fuera la priista Eufrosina Cruz Mendoza.

Héctor Pablo no es bien visto en el gabinete de Alejandro Murat y le dieron un espacio en la Comisión Estatal del Agua ante el enésimo amague de irse a la oposición en la pasada contienda electoral; le dieron además la oportunidad además que su hijo fuera regidor en Oaxaca de Juárez. Pero ni así. Dice el dicho popular que el que traiciona una vez, traiciona dos veces.

EL FACTOR IVETTE

¿Y qué de Ivette Morán de Murat?, quien a propósito dejó abierta la opción de aspirar a un cargo de representación popular, porque aseguró, el pasado viernes, que no es funcionaria del gobierno del estado y su cargo es honorario.

Tan honorario que dispone de uno de los presupuestos anuales más altos de dicho organismo; choferes, vehículos blindados, guardias de seguridad. Truena los dedos y los funcionarios del gabinete legal y ampliado se inclinan a ella para cumplir cualquier capricho.

Pero Alejandro Murat la consiente políticamente y a medida que mengua su poder, a un año de dejar el gobierno, ha permitido que su esposa sea ahora la protagonista de los videos y de los eventos, como sucedió el pasado viernes con personas con discapacidad, y apenas este domingo, en el encendido del árbol navideño, en que ella dio el discurso oficial.

Pero con todo ello, los oaxaqueños están hartos de fuereños, principalmente del Estado de México, y en absoluto darían su respaldo a otro de ellos.

Entonces, ¿podrá el PRI aprovechar los líos internos de Morena? ¿De verdad mostrará unidad para dar una verdadera batalla? O seguirá vencido antes de iniciar la batalla. O seguirá simulando para dejar a Morena la mesa servida.

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